Para una pandemia pasajera, una moda sin fin-Opinión de Martha Jauffred

La periodista destaca la relevancia de la moda dentro de la pandemia siendo una forma de expresión inherente a las personas 

Runway Scoope/Martha Jauffred

Durante las crisis, las fachadas tienden a colapsar para quedar en pie únicamente lo esencial. Esto es una ley de supervivencia que nos obliga a priorizar en qué ponemos nuestra atención y energía para hacerle frente a una emergencia.

Desde este punto de vista la moda es una de las industrias que debería de haberse paralizado ya que, al reducirse al mínimo la interacción social, por razones sanitarias, ¿qué objeto vestir a la moda para permanecer encerrado en casa? o ¿acaso no es una de las principales funciones de la moda el ser visto?

Pero no fue así,  la pandemia ha demostrado, cabalmente, que la moda no es una mera frivolidad sino una forma de expresión inherente a las personas, indispensable para adaptarse a su entorno.

Durante estos casi dos años de pandemia la industria del vestido encontró la manera de glorificar el ‘dress down’ que comprende todo tipo de prendas cómodas para estar en casa, también conocidas como fachas.

Así fue como las ‘hoodies’ o sudaderas con capucha se volvieron una prenda básica apareciendo y en sin fin de colores y estampados. Para las chicas, en particular, estas se llevaron en una talla extra grande a manera de vestidos mini acompañadas por un par de botas de goma, como las que se utilizan durante la época de lluvias.

 

Otro fenómeno que pudimos observar es como los ‘jeans’ dejaron de ser ajustados para aparecer en una versión de ‘extra loose fit’ con piernas amplisimas para ser lo más cómodos, pues es un hecho que no vale la pena enfundarse en una prenda ajustada para lucir una figura que nadie va a ver. Y esta amplitud de los pantalones se extendió a la gran mayoría del guardarropa.

 

Otro elemento que se volvió aún más fuerte fueron los zapatos deportivos, que ya desde hace más de una década llevan ganando terreno en el guardarropa, pero que durante este periodo se han vuelto más rebuscados en diseño, coloridos y siluetas.

 

Y qué decir de los bolsos, estos objetos del deseo femeninos también han alcanzado un nivel superior de practicidad. Los diseños en lonas impermeables de materiales sintéticos, han superado al lujoso bolso de piel en popularidad. No es fortuito que firmas como Bimba y Lola sean, de momento, de las más cotizadas precisamente por el enfoque pragmático de su diseño.

Es un hecho que la moda en el tiempo de la pandemia se ha vuelto tan fácil de usar que cuando la crisis mundial termine seguramente muchas estaremos reticentes a sacrificar la comodidad en favor de la estética.

Y en opinión de la que escribe, es alentador descubrir que el deseo de verse bien permanece: como un pulso que nos recuerda que la vida sigue a pesar de las más amargas tragedias. Por eso y más, puedo asegurar que la pandemia tarde o temprano terminará, pero la moda, como una parte esencial de la cultura humana la moda no tiene fin.

Martha Jauffred es senior fashion editor, empezó su carrera como diseñadora de modas trabajando como vestuarista de cine, televisión y teatro.

Más tarde su carrera dio un giro hacia los medios de comunicación es pos de crear la cultura de moda en México“…he dedicado mi carrera a demostrar que la moda no es frivolidad sino una fenómeno que mueve profundos engranajes sociales y culturales”.

 

 

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