Salvatierra, Pueblo Mágico entre tradición y distinción

Cuenta con 360 monumentos históricos catalogados por el INAH destacándolo como un lugar inigualable arquitectónicamente 

Por: Irene Licona

Conocida por haber sido declarada Primer Ciudad de Guanajuato en el año de 1644, el pueblo mágico de Salvatierra es un destino para disfrutar su belleza arquitectónica (religiosa y civil) que atesora.

Prueba de ello son las 360 construcciones patrimoniales catalogadas por el INAH (Instituto Nacional de Antropología e Historia), que datan del siglo XIX y dan cuenta de la historia del estado a través del tiempo.

Edificios como la Plaza de Toros, el mercado Hidalgo, la plazuela 2 de abril, la presidencia municipal, el jardín principal y varios portales forman parte de un vasto conjunto de nostálgicas edificaciones que hoy forman parte de la ruta cultural y de naturaleza que invitan a conocer su gastronomía, cultura, tradiciones y atractivos únicos.

Al sur del estado de Guanajuato, en medio de las montañas, se encuentra una tierra histórica atravesada por el río Lerma que los antiguos habitantes purépechas llamaban Guatzindeo, “Lugar de hermosa vegetación”, por su clima templado y húmedo durante todo el año; ahora conocido como Salvatierra.

Localizado en el Valle de Guatzindeo, este Pueblo Mágico cuenta diversos sitios turísticos como el Santuario Diocesano de Nuestra Señora de la Luz; Templo y Convento de Capuchinas, al igual que de San Francisco; Templo del Carmen y el Puente de Batanes, por mencionar algunos.

El puente (obra del insigne constructor fray Andrés de San Miguel sobre el caudaloso Río Grande o Lerma) fue construido entre 1649 y 1652, ha sido escenario de dos batallas: en 1813 durante la lucha de Independencia cuando Agustín de Iturbide venció a López Rayón, y en 1867 cuando el General García Pueblita recuperó la ciudad de tropas francesas.

Construido entre los años 1773 y 1808, el majestuoso Santuario Diocesano de Nuestra Señora de la Luz, es una joya arquitectónica de incalculable valor, de estilo barroco está enmarcado por un pequeño atrio elaborado con herrería artística; al interior destaca su hermoso altar mayor de estilo neoclásico y se puede admirar un sinfín de arte sacro.

Mientras que el Templo del Carmen fue el primer edificio construido en la ciudad y uno de los más representativos de la localidad (1644-1655); cuyo proyecto original contempló la edificación de una iglesia, un convento, huertos y corrales. En su época fue uno de los recintos más ricos e importantes de la Nueva España.

De ahí que un recorrido esta virreinal ciudad puede iniciar por visitando los conventos y templos más emblemáticos, quienes dieron origen a su tradición taurina, para luego tomar un descanso en unos de los jardines más hermosos del estado, con una degustación de nieve tradicional.

Para luego enfilarte hacia el rancho El Mezquite tendrá la oportunidad de realizar un paseo a caballo para ir a conocer el cerro de Culiacán y descubrir hermosos paisajes.

De regreso al rancho le espera una tradicional comida ranchera. Durante la pernocta podrá disfrutar de una variada y emblemática mixiología sustentable, cuyas preparaciones hacen gala de los nombres que llevan como: Hechizo de Amor, La llorona y Catalina acompañada de una cena internacional.

El Jardín Principal está rodeado por antiguos mesones y posadas que ofrecen hospedaje, además de restaurantes y cafeterías de antaño como Bella Época; su arquitectura es de estilo francés y fue uno de los edificios más bellos durante el Porfiriato. Hay platillos típicos que no se deben dejar de probar como las “largas” (tortillas gigantes rellenas de guisos), las gorditas de nopal y los volovanes.

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